Después de dos jornadas intensas de talleres y debates en la Universidad Arcis, ayer, 10 de noviembre, se clausuró la Cumbre por la amistad e integración de los pueblos latinoamericanos mediante un acto político-cultural en el velódromo del Estadio Nacional. En el mismo lugar donde tantos hombres y mujeres fueron torturados y asesinados durante la dictadura militar, se efectuó el acto de clausura de la cumbre por la amistad o, mejor dicho, la cumbre entre pueblos hermanos. Varias pancartas, canciones y discursos evocaron la memoria de los compañeros que sufrieron en ese lugar tan solo por defender ideas diferentes. Entre ellos, Víctor Jara. Quizás, escoger el estadio para finalizar esta cumbre, era el mejor homenaje que les podíamos hacer. Su dolor no quedo en el olvido ni tampoco fue en vano. La multitud congregada en el día de ayer lo demostraba. Todavía somos muchos los que creemos que otro mundo es posible. Bajo un sol amenazador, se inició el acto a las once de la mañana. El estadio entero estaba lleno de banderas y pancartas entre las que destacaban las que pedían “Mar para Bolivia”, una gigante que decía: “Bachelet, cumple tus promesas AHORA” o las que hacían algún tipo de alusión a la revolución bolivariana. Por supuesto, el Ché no falto al acto. Múltiples banderas y poleras lo recordaban. En un contexto totalmente lúdico y festivo, empezaron a transitar por el escenario central los diversos artistas invitados. La compañía de danza de Victoria Larrain dio el pistoletazo inicial. Nos presentaron su obra “Santa Maria de Iquique, 100 años”. Con una mezcla de danza y teatro nos explicaban la terrible matanza en la ciudad de Iquique. Por supuesto, todo esto con música de fondo de la emotiva “Cantata” de los Quilapayún. El segundo en actuar fue el cantautor argentino Pablo Fernández que, con su tema “Mestizaje”, nos recordaba que los pueblos latinoamericanos son uno solo. La compañía de danza “Espiral” (fundada por Patricio Bünster) nos presentó la obra “A pesar de todo”. Con música de Víctor Jara, nos escenificaron las miserias de la represión militar. Siguieron el grupo Legua York con su rap consciente, la Banda Conmoción junto a Bolivia danza (los cuales nos contagiaron con sus bailes llenos de coloridos), el conjunto musical Pacto Venezuela y el cantautor nacional Pancho Villa acompañado de Patricia Carmona. Les siguió el cantautor cubano Santiago Feliu (el cual había actuado también en la Universidad Arcis y en el ICAL) y el grupo folclórico Bolivia y Mar. Para cerrar, los esperados Sol y Lluvia. Todo el estadio canto con ellos sus conocidos temas de denuncia política y social. Esta última actuación tuvo que alargarse (para alegría de muchos de nosotros) ya que los presidentes llegaban atrasados a la cita. Por Ana María Montero Fotografías: Camilo Carrasco
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