MURAL DE LA UNIVERSIDAD ARCIS. Una de las actividades programadas en el marco de la Cumbre por la amistad e integración de los pueblos latinoamericanos, fue la pintada de un mural temático en una de las paredes del patio central de la Universidad Arcis. Como alumnos de la Escuela de Comunicación popular, nos habíamos comprometido hacia un tiempo con el “Mono” González para la elaboración de un mural en la Universidad Arcis. Fue un honor para nosotros la invitación efectuada por el “Mono” ya que es uno de los mayores exponentes del arte muralista y fundador de la gran Brigada Ramona Parra. Lamentablemente, por la hora de la convocatoria (tres de la tarde), solo pudimos asistir unos cuantos ya que nuestros compañeros tenían compromisos laborales. Cuando nos situamos en frente del muro pelado y desconchado que nos había cedido la Universidad, nunca imaginamos que, en tan solo cuatro horas, seriáramos capaces de convertirlo en una obra de arte. Para la mayoría de nosotros era nuestro primer mural así que, como alumnos aplicados, esperábamos las instrucciones del Mono. Él hizo el trazado del dibujo y, al terminar, solo nos dio una indicación: rellenar los espacios con los colores que quisiéramos. Y así, con total libertad creativa, empezamos nuestra labor. Poco nos importó llenarnos de pintura de pies a cabeza o pasar un calor de mil demonios. Todo eso lo compensaba el hacer un trabajo totalmente comunitario. A todos los que se nos quedaban mirando les hacíamos la misma invitación: “¿quieren pintar?” Y así, conseguimos que el mural fuese una plasmación grafica de ese encuentro entre pueblos hermanos. Pero nuestros mayores colaboradores fueron dos niños que se resistieron a irse cuando sus madres los vinieron a buscar. Ver sus caras de felicidad mientras pintaban fue una de nuestras grandes satisfacciones. Los mas osados se subieron al andamio junto al “Mono” (por algo su apodo) Este, con la gran humildad que le caracteriza, estuvo colaborando en el relleno como uno mas del grupo. Después del coloreado, vino la parte más complicada… la denominada “fileteo”. Esta consiste en repasar el trazado original. Algo que, en un principio parecía sencillo, se convirtió en un martirio para muchos de nosotros. Nos dimos cuenta que, ser precisos con una brocha, no es tarea sencilla. Requiere de mucha práctica y un buen pulso. A la mayoría se nos corrió la pintura negra y nos vimos obligados a rellenar de nuevo con color. De repente, se nos escapaba la mano y el trazado nos quedaba medio torcido. Fue en ese minuto donde se notó quien era el maestro allí. Nos admiró la destreza del Mono para hacer sus trazos a la primera, sin necesidad de retoques. Y así, entre brochas, potes de pintura, risas y medios de prensa que nos hacían entrevistas o fotos mientras trabajábamos, transcurrió una tarde que para todos nosotros será inolvidable. No solo por lo bien que nos lo pasamos, si no por lo que significó esta actividad. Lo importante no era el mural en sí, si no el propio proceso de creación. Supuso un acto comunitario, no solo con los asistentes a la Cumbre, si no con los grupos de Cultura en Movimiento de Argentina y Bolivia. Estos estaban pintando también un mural en sus ciudades respectivas, a la misma hora que nosotros lo hacíamos en la Arcis. También, los tres grupos acordamos la misma frase para el mural: “Por la amistad entre los pueblos latinoamericanos. Somos Cultura en Movimiento”. Nuestros murales quedarán como prueba gráfica de estos días de encuentro entre hermanos. Con lo cual, solo podemos agradecer, de todo corazón, la gran oportunidad que nos brindó el “Mono” González al hacernos participes de esta actividad tan especial y enriquecedora. ¡GRACIAS “MONO”! Por Ana María Montero Fotografías: Camilo Carrasco
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