"humanos y la concha e tu mare" diría cualquiera, y como yo también soy parte de esos cualquiera, lo digo y lo re-digo, y lo re-re-re-re-re-re-re-digo: ¡humanos y la concha e tu mare! Cuando hay opresión, hay, a su vez, rabia. Cuando hay maltrato, hay pena y dolor, y rabia. Y cuando hay libertad de expresión, evidentemente hay que expresarse, y siempre... con rabia. Para CEM, Por Mayda Plant
¡Esta hueá es inadmisible! Reflexionando logré darme cuenta de que el Copano chico tenía razón: jugar al adulto no es fácil. Sobretodo en este mundo donde casi todo, y todos, están en tu contra; cuesta mucho hacer cosas y ser productivo. Las 583.164 cosas inesperadas que ocurren en el día a día corrompen al individuo transformándolo en un pelotudo. Demasiada información a la vez, creo yo. Sin embargo, acá estoy, again! Y me siento mal, muy mal. Estoy indignada, enfadada, enojada, con ira, con rabia, rabia que va desde Arica a Tierra del Fuego, pasando por la Isla de Pascua, el archipiélago de Juan Fernández, Chiloé y la Antártica Chilena; luego el extranjero, países varios, continentes lejanos, etc. Al mismo tiempo, tengo pena, demasiada pena, cuestionable pena, además, pues este malestar, que suele invadirme con desmesurada frecuencia, apunta a episodios de la existencia que tienen que ver, casi exclusivamente, con el actuar humano (y por ende carece de criterio objetivo) por lo cual, de no existir aquella humana actitud, diferente sería el sentimiento que acostumbra asediarme. Diferente sería la vida… mi vida, en este caso. Dejaré de manifiesto que cuando hablo de “el actuar humano”, me estoy refiriendo a la forma de operar que nuestra especie tiene en NUESTROS DÍAS. Para comprenderlo mejor, diremos que “nuestros días” es sinónimo de una historia humana tangible y en común. Es decir, desde la invención de la escritura y la aparición de las primeras civilizaciones, y la agricultura, y el sedentarismo, y todo ese show, hasta “hoy día” (hoy día equivale a la actualidad). De la misma forma, el “ayer” pasa, entonces, a convertirse en ese gran y fundamental trozo de la historia humana - y que hasta hace poco era conocido como prehistoria (“prehistoria” hoy corresponde sólo al período de formación del universo, las estrellas, los planetas, la Tierra, los cambios geológicos y biológicos en ella, etc., culminando con la “llegada” del primer homínido, en África) - del cual no hay un claro registro escrito, y que los científicos nos hacen entender como etapa de “hominización”. Es importante agregar que del “ayer” conocemos poco. La mínima información que manejamos, que a todo esto es a base de “supuestos”, da para reflexionar que tal vez todo puede ser falso; mas como todo en la vida… así como hay quienes sostienen que aquellas hipótesis que declaran nuestro origen son verdaderas, también pueden y DEBEN existir personas que difieran, casi en su totalidad, con esos androcéntricos, jerárquicos y especistas planteamientos. Por consiguiente, y muy a pesar de que aún estas teorías dominan las sociedades mundiales otorgándoles una existencia placentera, no es oportuno, a mi parecer, criticar algo que no se conoce con precisión, o en buen o mal chileno “no sacamos na’ con echar al mismo saco algo que con cuea’ cachamos”. Por lo tanto, del “ayer” no se habla más, pues todavía no es criticable. Asimismo… Quiero mencionar algo que tiré en el primer párrafo… “criterio objetivo”. El criterio es una característica, hasta el momento, netamente humana. Criterio corresponde a la capacidad de discernir, de emitir un juicio sobre “algo” con el fin de conocer la verdad o falsedad de ese “algo”. Ahora bien, hablar de verdad o falsedad en un mundo de limitados mentales, es pretencioso: “esto es así porque Dios lo dice” “... el Estado lo dice” “... el Manual de Carreño lo dice” “... el Profesor lo dice” “... los Padres lo dicen” “... el Viejito Pascuero lo dice” “... etc. (también lo dice)" El criterio está cada vez más ligado a lo que la persona cree, piensa, siente y experimenta como individuo a lo largo de su existencia, y no necesariamente a lo que éste estipula: llegar a una verdad que sea verdadera para todos por medio de la objetividad. Nadie es tan "criterioso" al parecer. El término se ha subjetivizado, y por lo mismo, ya no se debe hablar sólo de criterio, sino de "criterio objetivo". Habiendo aclarado ya esos puntos, y asumiendo que se entendieron correctamente, procedo a explicar el porqué de mi frenético estado emocional. Todo este tiempo he estado aislada (de las letras) capturando imágenes que dudo olvide. Cada paso que he dado ha servido para conocer más, y más, y más sobre la deplorable existencia animal. Desde las asquerosas calles chilenas, hasta la más lejana ciudad de Japón, nada ni nadie se escapa de aquella pútrida realidad. "humanos y la concha e tu mare" diría cualquiera, y como yo también soy parte de esos cualquiera, lo digo y lo re-digo, y lo re-re-re-re-re-re-re-digo: ¡humanos y la concha e tu mare! Cuando hay opresión, hay, a su vez, rabia. Cuando hay maltrato, hay pena y dolor, y rabia. Y cuando hay libertad de expresión, evidentemente hay que expresarse, y siempre... con rabia. PORKE LLO AVLO Y EZKRIVO KOMO KIERO EZ KE DIRÈ LO ZIGUIENNTE... ¿Por qué mierda se debe aceptar que perros y gatos aún estén abandonados en las calles? ¿Por qué debo presenciar, cada vez que viajo, 7, 8, 9, 10 perros atropellados en la carretera? ¿Por qué cresta debo tolerar a la putos asesinos que comen carne? ¿Por qué recontrachucha nadie se fija en el dolor, en la pena, en el sufrimiento de los animales? ¿Acaso alguien medita cuando se echa un trozo de carne a la boca? ¿Acaso alguien piensa en ACTUAR REALMENTE por los animales? ¿Acaso a alguien le importa esta hueá? ¿Acaso alguien sabe que en este mismo momento, momento en donde digo "momento", cientos de miles de animales están muriendo injustamente? ¿Acaso alguien se digna, al menos, a mirar a los perritos esqueléticos de las esquinas? ¿Acaso alguien sabe del hacinamiento, las enfermedades, el desamparo que se vive en las granjas industriales? ¿Acaso alguien medita en el cansancio del caballo en la carreta, al sol? ¿el cansancio de los animales de circo? ¿el trauma de esos animales en su ambiente natural que quedan huérfanos? ¿Acaso alguien se ha puesto a pensar qué pasaría si nos tocara a nosotros estar "del otro lado"? ¿Acaso alguien sabe algo? ¿¡ah!? Inservibles pretenciones de la nada, mentalidades irrisorias, condicionados y supuestos pensantes, pero máquinas de tortura al fin y al cabo. Hueones malditos hasta decir BASTA, pero astutos cuando se trata de dañar. Retrasados, limitados, mentecatos, ahueonaos, agilaos, sacos de wea; flojos, vagos, arribistas, consumistas, longis de la pobla, cuicos al peo; viejas culiás, viejos maracos, hijos de pécoras. Peucos y peucas liquidantes. Rancios, hueón, ¡rancios!. Putos conchas de su madre, culiaos infinitos, todo este dolor, que ni siquiera es mi dolor, sino el dolor de seres inocentes, es culpa de ustedes... Lo digo y lo re-digo: ¡humanos y la concha e tu mare! Por Mayda Plant
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