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REVISTA TROVADORES EN ALERTA Iván Torres y Zapatillas Social Blues no es un simple número artístico de una noche de carrete. Es una fuerza, una energía, una convicción de vida que logra complementar la música, la buena letra, el ritmo y ese sexto sentido que solo se puede tener desde la libertad sin apellidos. Por Eduardo Lalo Contreras
Cuándo la música entra por las venas... ...eso es blues!! La magia del diálogo entre el artista y su público es un punto de quiebre que marca la calidad y sentido de la expresión artística sin moldes prefacturados ni apellidos contenedores. Noche de sábado, bar Altazor y el Blues se instala en el escenario pero fundamentalmente en nuestra piel. Sí, nos llega y nos toma, nos transporta, nos mantiene, nos energiza y nos devuelve la voluntad y la pasión por pasarlo bien. Iván Torres sabe cómo hacer de un pequeño espacio, un universo de calor humano y unidad de tribu. El manejo de los tiempos y su voluntad inquebrantable de abrir los espacios rompiendo con todo egoísmo, son claves para entender los códigos de esta música. Un escenario con músicos de enorme habilidad y sabiduría artística, fueron los complementos para una noche blusera de excelencia. La guitarra de Ricardo Flores tiene voz y corazón que se expresan a través de la destreza incontenible que brota de sus dedos. Y que decir de Jaime Villalobos, el bajista que no había tocado nunca con Iván pero cualquiera hubiera pensado que al revés, pues daba la sensación de una unidad construida en el tiempo. Luego y en complemento con la temperatura y sentido de la noche, se sube al escenario el Flopy, el psicotrovador para llenar de ironía sacando carcajadas de los que escuchábamos sus letras y su sabiduría humorística. El flopy y el Iván se conocen hace rato y comparten canciones y claro, esa noche fue la oportunidad de escuchar las versiones por ejemplo de Satánico al peo. El Flopy ni corto ni perezoso aprovechó la tremenda voluntad y buena onda de Ricardo Flores con su mágica guitarra y la de Jaime Villalobos con la sonoridad envolvente de su bajo eléctrico. Sonó como los dioses Flopy con el acompañamiento de estos próceres. El Flopy me invitó a subir al escenario e interpretar un par de temas míos. Difícil tarea después de semejantes exponentes. Pero agarré mis canciones y las toqué con alma y corazón para meterme en esa atmósfera que logra inventar Iván en ese refugio místico del Blues y para no bajar los decibeles que Flopy mantuvo sin tensiones. Flopy vuelve al escenario y la continuidad de la noche no pierde potencia para luego recibir al anfitrión, nuestro amigo Iván para darle un toque identitario cuando el reloj marcaba sin previo aviso las tres y media de la madrugada. Nadie se movía de su silla como queriendo eternizar la sonoridad de una noche llena de blues y amistad. Iván Torres y Zapatillas Social Blues no es un simple número artístico de una noche de carrete. Es una fuerza, una energía, una convicción de vida que logra complementar la música, la buena letra, el ritmo y ese sexto sentido que solo se puede tener desde la libertad sin apellidos. Lalo Contreras Trovador En Alerta JULIO 2009 |